Un barco ecologista acusa a un ballenero japonés de tirotearle

Posted on marzo 8, 2008 por

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MADRIDLa guerra que mantienen los grupos ecologistas contra los balleneros japoneses alcanzó ayer un punto preocupante, al denunciar el capitán del barco que persigue en aguas de la Antártida al buque nipón Nisshin Maru que había recibido disparos desde esta nave. El Gobierno japonés negó que su ballenero respondiera con balas a los actos de sabotaje de la embarcación ecologista, que pertenece a la organización Sea Shepherd. Su ministro de Exteriores, Masahiko Komura, criticó las manifestaciones de protesta celebradas en los últimos días por grupos verdes frente a la embajada japonesa en Londres.
El capitán del barco ecologista Steve Irwin, Paul Watson, aseguró que uno de los proyectiles disparados le perforó el chaleco antibalas y le dejó una rozadura en el pecho. Tras subrayar que era la primera vez que los japoneses respondían de forma tan violenta, afirmó que la tripulación del Nisshin Maru les arrojó granadas de fogueo después de que los activistas lanzaran bombas fétidas. Una de esas granadas, según el capitán Watson, causó heridas leves a un ecologista.
Japón puso en marcha el pasado noviembre su programa anual de captura de cetáceos con supuestos “fines científicos”, pese a que la Comisión Ballenera Internacional solicitó en junio a Tokio que lo parase. Desde entonces, el Gobierno australiano vigila a los pesqueros nipones con un barco que graba en vídeo sus operaciones para recabar pruebas. El pasado enero, un juez australiano declaró ilegal la caza de ballenas dentro de la reserva marítima fijada por Camberra en la Antártida, veto que Japón no reconoce por entender que no pertenece a Australia.

VERSIÓN NIPONA
Un portavoz del Ejecutivo japonés negó de plano que se disparara ningún arma y calificó de “acto de propaganda” la denuncia de los ecologistas. Según su versión, los activistas del Steve Irwin efectuaron cuatro oleadas de ataques contra el buque japonés y lanzaron botellas llenas de ácido fétido. Los balleneros respondieron entonces con bolas de alarma, que se arrojan con la mano y se abren de forma estruendosa en al aire.
El nuevo incidente coincide con la publicación en los últimos días de varios informes que constatan la reducción drástica del consumo de carne de ballena entre los japoneses. Según el responsable de Greenpeace Japón, Junichi Jato, solo el 10% de la población la consume, mientras que las nuevas generaciones “pasan” de comerla. El grueso de los que sí lo hacen tienen entre 50 y 60 años.

Publicado en:

elPeriódico.com

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