Traen a México una lluvia de reflexiones en torno al budismo

Posted on febrero 29, 2008 por

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La exposición, que viene al país en reciprocidad por la exhibición Jaguar: huellas de lo divino, mostrada en la capital de China, incluye más de 200 objetos relacionados con esa filosofía de vida

Los visitantes tendrán libertad para buscar afinidades, adelanta la curadora, Silvia Seligson

Mónica Mateos-Vega

Una de las representaciones de Buda Guanyin, incluida en la magna exposición que se inaugurará el 6 de marzo en el museo ubicado en el Castillo de Chapultepec Foto: Mauricio Marat/ INAH

Una lluvia de reflexiones en torno al budismo, las cuales esperan caer sobre tierra fértil, es la idea que anima la exposición Buda Guanyin: tesoros de la compasión, que se presentará en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec a partir del próximo 6 de marzo.

La muestra está integrada por más de 200 objetos que tienen que ver con esa filosofía de vida, convertida en religión en China, la cual viene a México en reciprocidad por la exhibición Jaguar: huellas de lo divino, que se presentó en 2006 en Pekín.

Entre las piezas, que provienen de museos de las ciudades de Pekín y Ping Zhou, destacan 14 esculturas monumentales, entre ellas una deidad con mil manos y mil ojos, que data de la época de la dinastía Ming (1368-1644).

Empatía del pueblo mexicano

La curadora de la exposición, Silvia Seligson, señaló a La Jornada que se prevé que la muestra tenga éxito, pues “existe gran empatía del pueblo mexicano por esa forma de pensamiento; finalmente no somos tan occidentales como otros países de América y Europa, tenemos otra sensibilidad que nos hace entender un poco más el budismo. Las afinidades que cada persona encontrará serán muy libres. Nosotros no inducimos a hacer comparaciones”.

Otra de las piezas emblemáticas de la muestra es una caja de reliquia hecha de piedra, en las que se puede ver la imagen de los discípulos más famosos de Buda, data de la dinastía Liao (916-1125 dC); también se podrán apreciar escrituras sagradas del budismo, como un canon de la dinastía Qinj (1735-1738).

En rueda de prensa, Benito Taibo, coordinador de difusión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), explicó que cuando se hace referencia a “Buda”, generalmente se piensa en Siddharta Gautama, sin embargo, en sánscrito buddha es el título que se otorga a quien ha llegado a la condición de “despierto” o “iluminado”.

Se llama buda a aquellos discípulos que han alcanzado tal condición espiritual y que en una muestra de generosidad renuncian al nirvana o paraíso, para convertirse en bodhisattvas, destinados a ayudar a la humanidad.

Los principales atributos de esos personajes son la compasión y la bondad, como es el caso de Avalokitesvara o Guanyin, uno de los bodhisattvas más venerados y apreciados en China, país donde su representación adoptó características andróginas y paulatinamente se asimiló como una figura femenina, aludiendo a una diosa materna.

Once cabezas y mil brazos

Las representaciones más significativas de Avalokitesvara –que estarán presentes en la exposición– son aquellas en las que aparece con 11 cabezas y mil brazos, pues la leyenda cuenta que ante el pesar que le produjo el sufrimiento del mundo, su cabeza estalló de dolor y su padre espiritual, Amitabha, convirtió cada trozo en una cabeza entera y las coronó con la suya propia.

Buda Guanyin: tesoros de la compasión estará abierta al público del 6 de marzo al 25 de mayo en la sala de exposiciones temporales del Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, en un horario de 9 a 17 horas, de martes a domingo.

Publicado en:

jornada

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