La crisis coge el puente aéreo

Posted on febrero 26, 2008 por

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JAIME RINCÓN / Madrid

Hace un mes la diferencia entre Madrid y Barcelona se establecía en nueve puntos. Ahora, cuatro partidos después, la distancia se ha reducido a dos puntos y el panorama en Chamartín y la Ciudad Condal ha dado la vuelta. La alegría y la euforía han dado paso al pesimismo y la incredulidad y viceversa. El caso es que la Liga vuelve a estar más viva que nunca. He aquí algunas de las claves de ese inesperado giro.

El juego. Salvo excepciones, los resultados suelen venir acompañados del buen juego. El Madrid no es el mejor ejemplo de ello, pero lo cierto es que los de Schuster llegaron a desplegar un fútbol de quilates ante rivales como el Atlético de Madrid o el Villarreal a comienzos del año. En las últimas fechas, y sobretodo tras la escandalosa goleada al Valladolid, los rivales han optado por esperar a los blancos replegados, y eso ha dejado a los merengues sin su efectivo contraataque. En el Barcelona ocurre precisamente lo contrario. Su fútbol gris en partidos como el de Bilbao o Sevilla se ha esfumado y los azulgrana han vuelto a practicar un fútbol similar al que les llevó a ser Campeones de Europa y de Liga el mismo año. Celtic o Levante puedendar buena cuenta de ello.

‘Fichajes’ y ausencias de última hora. El inicio de la temporada trajo al Barcelona la mala noticia de la lesión de Etoo. Desde entonces, Rijkaard no ha podido contar con sus cuatro ‘fantásticos’. Los problemas de espalda de Henry, la lesión de Messi, la baja forma de Ronaldinho… incluso el mediocampo se ha visto resentido con la ausencia de Touré y la lesión de Deco. Ahora, el Barcelona tiene a su disposición todos sus efectivos y se permite el lujo de rotar. Los de Schuster, por su parte, han afrontado el último mes de competición con bajas de notable importancia: la lesión de Pepe, las recaídas de Heinze, la reciente ausencia de Robinho o Sneijder. Hasta entonces, el conjunto blanco no había pasado por el calvario de la escasez de efectivos.

Sorpresa del calendario. El empate del Barcelona en San Mamés provocaba la mayor distancia con el líder hasta entonces. El Madrid sacaba nueve puntos a los azulgrana y el calendario invitaba a un aumento de dicha ventaja. Los de Schuster tenían que viajar a Almería y Sevilla y recibir a Valladolid y Getafe, cuatro equipos, a priori, asequibles. La agenda de los culés era otra cosa bien distinta: visitas a Sevilla y Zaragoza y recepción en el Nou Camp a Osasuna y Levante. La diferencia en las salidas de uno y otro era clara, pero soprendentemente los de Schuster no han puntuado y el equipo catalán ha obtenido cuatro valiosos puntos.

Otras competiciones. Forma parte de los tópicos del fútbol el decir: “Estar en tres competiciones desgasta mucho y se nota”. Pues bien, esta vez el efecto ha sido el contrario. El buen papel del Barcelona en Copa, eliminando a Sevilla y Villarreal, y dejar casi sellado el pase a cuartos de la ‘champions’ ha servido para reforzar la moral de los culés. Un camino que no ha seguido el conjunto merengue. La eliminación ante el Mallorca y la derrota en Roma han dejado al Madrid en estado de ‘shock’.

Goleadores en distinta racha. Los partidos se ganan marcando goles y los delanteros son los máximos responsables de este aspecto. Si echamos un vistazo a uno y otro equipo, encontramos una buena razón para justificar el cambio de los dos ‘grandes’ en el último mes. Raúl sólo ha anotado dos tantos mientras que Van Nistelrooy no ha visto puerta. En el Barcelona, la aparición estelar de la ‘pantera’ sobra para explicar el estado de gracia de la delantera culé. Tanto Henry como Messi o Ronaldinho han ‘mojado’ en la fase de remontada.

Factor ‘fortuna’. En las últimas temporadas se ha hablado mucho de la flor del Madrid. Su efectividad y el acierto de Casillas llevaban a sus rivales a hablar de la suerte de los blancos para sacar los partidos adelante. Pues bien, esa flor podría estar marchita a tenor de los últimos encuentros. En Sevilla o ante el Getafe, el Madrid pudo dejar encarrilado el partido y su falta de acierto le pasó factura. El Barcelona, por el contrario, ha salvado varios partidos ‘in extremis’. El gol en el último suspiro de Xavi ante Osasuna o el penalti de Zaragoza pueden servir de ejemplo

Despiste fatal. Curiosamente, el irrisorio tanto del Getafe en el Bernabéu recuerda, aunque en mucha menor escala, al que sufrió el Barcelona la pasada temporada en el Nou Camp ante el Betis. Los azulgrana se despistaron en una falta y Sobis le quitó dos puntos que resultaron decisivos. Aunque las jugadas distan mucho de parecerse, lo cierto es que provocaron dos tropiezos inesperados ante rivales que no se esperaba que sacaran de su visita tan preciado botín.

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