Raúl Castro sucede a su hermano Fidel.

Posted on febrero 25, 2008 por

0



El General y hermano del ex mandatario, de 76 años, encabeza la lista única de candidatos presentada a la Asamblea Nacional  |  En su discurso de asunción ante la Asamblea Nacional, Castro aboga por reconducir la economía “dentro del socialismo”.

25/02/2008| Actualizada a las 02:01h

El General y hermano del ex mandatario, de 76 años, encabeza la lista única de candidatos presentada a la Asamblea Nacional  |  En su discurso de asunción ante la Asamblea

Raúl Castro sucede a su hermano Fidel

Fotografía de archivo del 1 de mayo de 2007 de Raúl Castro, en la Plaza de la Revolución, en La Habana /   Efe / Alejandro Ernesto

 Nacional, Castro aboga por reconducir la economía “dentro del socialismo”

El general Raúl Castro Ruz, de 76 años de edad, fue elegido hoy presidente de Cuba y sucede a su hermano Fidel, de 81, que estuvo en el poder 49 años y 55 días, casi la mitad de la vida independiente de la isla.

El anuncio oficial lo hizo poco antes de las 15:00 horas locales (20.00 GMT) el reelegido presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, entre aplausos de la sala.

En sus primeras palabras, Raúl Castro afirmó que el comandante en jefe de la revolución sigue siendo Fidel, a pesar de sus quebrantos de salud, y que solo el Partido Comunista es digno heredero suyo, como “fuerza dirigente superior”.

El nuevo presidente de Cuba anunció hoy cambios estructurales en el país, pero al mismo tiempo el Parlamento ratificó a la vieja guardia del régimen castrista y dejó claro que Fidel Castro seguirá siendo el referente.

En su discurso de asunción ante la Asamblea Nacional anunció que su prioridad será satisfacer las necesidades básicas de la población y anunció que el Gobierno está ya examinando “la progresiva, gradual y prudente revaluación del peso cubano”.

En un discurso plagado de referencias a su hermano Fidel Castro, a quien sigue considerando su guía y líder de la revolución, Raúl Castro asumió hoy la Jefatura de Estado de Cuba con la promesa de que su prioridad será reconducir la economía “dentro del socialismo”.

El general Castro tomó el relevo ante la Asamblea Nacional vestido de traje oscuro y corbata. Fue el único militar presente en el acto que no usaba uniforme.

“Estoy consciente de la responsabilidad que entraña ante el pueblo la tarea que se me encarga”, dijo en una alocución en la que apareció desde el comienzo su hermano, porque, según dijo, “Fidel es Fidel” y es “insustituible”.

Incluso pidió públicamente -y obtuvo enseguida- autorización del parlamento para seguir consultando al convaleciente líder revolucionario “las decisiones de especial transcendencia para el futuro de la nación”. En especial, las vinculadas con la defensa, la política exterior y el desarrollo socioeconómico.

Subrayó que “sólo el Partido Comunista, garantía segura de la unidad de la nación cubana, puede ser digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder”, y agregó que “Fidel está ahí, como siempre”.

Anunció una reestructuración de los órganos de la Administración Central, para que “trabajen con la necesaria integración”, y anunció que la Asamblea acordó considerar la composición del Gobierno “en una futura sesión en el transcurso del presente año”.

“No se trata únicamente de nombramientos, sino determinar qué cambios resulta necesarios realizar”, explicó.

Recordó el “exceso de prohibiciones” que hay en el país y adelantó que “en las próximas semanas” comenzará a eliminar “las más sencillas”.

Pero advirtió a renglón seguido que “la supresión de otras regulaciones, aunque a algunos pueda parecer sencillo, tomará más tiempo, debido a que requieren un estudio integral y cambios en determinadas normativas jurídicas”.

En ese sentido, advirtió de que “existen cuestiones cuyo estudio requiere tiempo, ya que un error motivado por la improvisación, la superficialidad o el apresuramiento, tendría consecuencias negativas considerables”.

Consultar al pueblo
Como ya hizo a fines de 2007, manifestó su propósito de que, “en los casos que sea necesario”, se consulte “a los ciudadanos que corresponda, de cualquier sector de la sociedad e incluso de todo el pueblo, si fuera un asunto de gran trascendencia”.

Reiteró que su gobierno tendrá como “prioridad satisfacer las necesidades básicas de la población, tanto materiales como espirituales”, y puso encima de la mesa algunas de las tuercas que piensa apretar.

Medidas económicas
Mencionó el problema de la doble moneda, la revaluación del peso cubano, la recuperación del “papel” del salario, y puso énfasis en que hay gratuidades y “millonarios subsidios” que “resultan irracionales e insostenibles”.

En la isla hay dos monedas, una fuerte y convertible en divisas, llamada CUC, y otra con la que se paga a los cubanos, CUP, que vale 24 veces menos que la primera, lo que ha causado malestar y quejas abiertas entre la población.

Una vez más, la receta que dio Raúl Castro para sanar los males que aquejan a la economía fue “productividad”.

Puntualizó a los “agoreros internacionales de la muerte de la revolución” que la autocrítica realizada en su discurso del 26 de julio pasado, donde comenzó a apuntar sus propuestas de cambio, forman parte de un “debate crítico dentro del socialismo”.

Descalificó “la algarabía que se arma, a veces bastante ridículas, cada vez que un ciudadano en nuestro país dice algo”, aunque insistió en que “no hay que temer a las discrepancias”, ya que “del intercambio profundo de opiniones divergentes salen las mejores soluciones”.

No olvidó a Estados Unidos y “la verdadera guerra que libra” contra Cuba, pero al mencionar el embargo que Washington mantiene contra Cuba desde hace 45 años, dijo que “en lugar de utilizarlo como excusa ante los errores debe, ser acicate para producir mas y brindar mejor servicio”.

El nuevo jefe de Estado concentró en su discurso las ideas que ha venido reiterando en sus intervenciones de los últimos 19 meses, durante los que ha sido presidente interino por la enfermedad de su hermano.

“La determinación de las prioridades y el ritmo de su solución partirá invariablemente de los recursos disponibles y del análisis profundo, racional y colegiado de los órganos competentes del partido, el Estado y el gobierno”, anunció.

Sin cambios en la vieja guardia
En la nueva cúpula cubana prácticamente solo ha cambiado Fidel Castro, quien ha estado casi 50 años en el poder, los últimos 19 meses en su lecho de convaleciente y con sus funciones delegadas en Raúl y sus hombres de confianza.

Presidente interino durante los últimos 19 meses, el general Castro encabezó la lista única de candidatos presentada a la Asamblea Nacional para designar por cinco años al nuevo presidente y demás dignatarios del Consejo de Estado.

José Ramón Machado Ventura, médico, de 77 años, es el nuevo primer vicepresidente de la cúpula cubana, en la que prácticamente solo ha cambiado Fidel Castro.

Serán vicepresidentes del Consejo de Estado Carlos Lage, Juan Almeida, Esteban Lazo, Abelardo Colomé Ibarra y Julio Casas Regueiro, todos ya dirigentes conocidos del régimen, y el secretario será José Miyar Barruecos.

Es la primera transición en el liderazgo cubano desde que los Castro derrocaron al dictador Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959 y el mensaje es diáfano: todo sigue igual.

Alarcón, de 71 años, renovó también hoy su mandato para un nuevo periodo de cinco años. Fue reelegido igualmente el vicepresidente del parlamento, Jaime Crombet, de 66 años, que ha tenido esa función en las tres anteriores legislaturas.

Será secretaria de la Asamblea Miriam Brito, diputada desde hace dos legislaturas y que ha tenido diferentes cargos parlamentarios en los últimos siete años.

El 20 de enero pasado, tras los comicios generales, Raúl Castro aseguró que esta legislatura sería de decisiones importantes. El parlamento comenzó su sesión a las 10.00 locales (15.00 GMT) en el Palacio de Convenciones y, tras la instalación transmitida a la sala de prensa por circuito cerrado de televisión, empezaron las propuestas y votaciones a puerta cerrada.

Hijo del inmigrante gallego Ángel Castro y segundo de Fidel en todos los frentes políticos, militares e institucionales, Raúl era hasta ahora primer vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros, segundo secretario del Partido Comunista y ministro de las Fuerzas Armadas.

Asistieron a la sesión de la Asamblea 597 de los 614 diputados elegidos el pasado 20 de enero, casi todos militantes o simpatizantes del Partido Comunista.

La actividad en las calles de La Habana en este día soleado y caluroso es la misma de cualquier domingo, salvo en torno al Palacio de Convenciones, al igual que en días anteriores.

Publicado en:

Vanguardia

Anuncios