El mundo vigila a la Cuba ‘post-Castro’

Posted on febrero 20, 2008 por

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Por Lina Marcela Hernández Saavedra – Reportera de El País

Su renuncia abre expectativas mundiales. Analistas señalan que la transición será compleja.

Fidel Castro, el hombre que se aferró al poder por 49 años y cuya vida inspiraría una novela tan larga como su permanencia al mando de la isla, dijo ayer adiós, abriendo la puerta a conjeturas e interrogantes sobre el futuro de Cuba y sembrando la esperanza de una eventual transición en el Gobierno isleño.

Para algunos analistas, la decisión anunciada ayer por el líder cubano no es sorpresiva, incluso aseguran que en la isla la vida seguirá su curso normal. Castro

Sin embargo y pese al clamor mundial de un cambio en Cuba, muchos coinciden en que la gran noticia sólo se producirá el domingo, cuando el Parlamento, en la instalación de un nuevo periodo quinquenal, nombre el nuevo Consejo de Estado, del que Castro es presidente ahora.

“El hecho de que Fidel renuncie y diga que no va a aspirar ni a aceptar el cargo, es sencillamente un proceso que han ido preparando. Los cubanos están acostumbrados a que Raúl sea el nuevo jefe de Gobierno y ya están empezando a decir que éste va a hacer cambios”, sostiene Aníbal Caballero, un ex piloto cubano exiliado en Miami.

Ómar Everleny, investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana, explica que independientemente del que salga o el que llegue al poder, hay expectativa, pues se espera que la nueva jefatura del país haga cambios políticos.

“Hay una serie de medidas que se van a tomar. Sabemos que hay que hacer ajustes en el área económica y en la política agrícola, pero todo depende de la reorganización de los cargos. Si uno se guía por las palabras de Fidel podría intuir que habrá una diversidad, pero eso sólo se sabrá el 24 de febrero”, explica el economista.

Otros, menos optimistas, señalan que en Cuba las cosas no van a cambiar de manera trascendental.

“Parafraseando la novela de García Márquez, esto es la ‘Crónica de una muerte anunciada’, pero implicaciones tras el anuncio de Fidel no creo que existan. Llevamos más de 18 meses de interinidad y aquí no se ha visto ningún cambio. Al contrario, todo es más de lo mismo, se siguen violando leyes y la represión continúa al mismo nivel”, asegura el analista cubano Vladimir Roca.

“Hay dos o tres variantes que se podrían dar. Lo que no creo que se vaya a dar es que Fidel se quede sin ningún cargo, por que de hacerlo, inmediatamente empezarían jueces y personas a tratar de hacerle una demanda. Él va a cubrirse las espaldas. No dudo que surja un cargo como presidente vitalicio, pues los cubanos son expertos en inventar nombres para los cargos”, asevera Caballero.

El profesor de la Universidad de Miami Jaime Suchlicki, experto en la historia de Cuba, dijo que “al contrario de esperar una apertura tras el anuncio, lo que puede producirse es una mayor represión, para evitar reacciones populares que reclamen un cambio en la isla”.

Qué sigue

La gran pregunta que se genera ahora es quién va a tomar las riendas de la isla y, aunque suenan algunos nombres, parece que la opción más viable es Raúl Castro, el hombre que ha acompañado a Fidel durante casi 50 años como su hermano y su complemento en las Fuerzas Armadas que es donde, según los expertos, radica el centro del poder de la Revolución .

“No creo que haya cambio, si ponen a alguien distinto de Raúl a la cabeza sería una figura de mascarón de proa, ya que el poder seguiría residiendo en las Fuerzas Armadas y Raúl Castro estaría ejerciendo el poder tras del trono”, sostiene Roca.

Más allá de lo que pueda pasar, los analistas señalan que el anuncio del líder isleño y los que posiblemente se harán tras la reunión del Parlamento cubano el próximo domingo son una muestra de que en Cuba se está viviendo un proceso políticamente muy bien calculado y organizado.

La despedida

(…) “Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado, que dejé en manos del primer vicepresidente, Raúl Castro, era definitiva. El propio Raúl y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos, a pesar de mi estado precario de salud.

(…) Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que, en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente era mi primera obligación después de tantos años de lucha.

Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación no exenta de riesgos. Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.

A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme como miembro del Parlamento, les comunico que no aspiraré ni aceptaré el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe”.

Riesgo legal

La renuncia de Fidel Castro como jefe de Estado puede despejar el camino para interponer y reactivar varias demandas penales presentadas en su contra en tribunales de EE.UU. y de otros países.

En tribunales de Miami se han interpuestos demandas judiciales contra Castro, pero fueron rechazadas porque se trataba de un gobernante en ejercicio del poder, condición que le otorgaba inmunidad.

El mundo espera un cambio en Cuba

La comunidad internacional reaccionó con cauto optimismo al anuncio de que Fidel Castro dejará la presidencia de Cuba, con la esperanza de que una eventual transición en la isla lleve a implementar reformas políticas, pero con la incertidumbre sobre si serán posibles los cambios con la eventual presencia de Raúl Castro en el poder.

En África, donde se encuentra de gira, el presidente estadounidense George W. Bush declaró que la renuncia del presidente cubano Fidel Castro debe ser “una transición para el pueblo cubano” .

En Venezuela, el ministro para la Comunicación, Andrés Izarra, expresó que el Gobierno espera que con la renuncia de Fidel Castro se abra para Cuba “un nuevo proceso en su estructura revolucionaria” .

Por su parte, el dirigente opositor venezolano Luis Ignacio Planas indicó que la salida de Castro es “una noticia positiva que auspicia la causa de la libertad y la democracia en América y el mundo” .

En Bolivia, el presidente Evo Morales dijo que quedó sorprendido por la decisión de Castro. “Primero, lo siento mucho. Segundo, la familia revolucionaria sentirá y el mundo sentirá la ausencia del comandante que dio su vida para liberar a los pueblos” , dijo Morales.

Por su parte, los aspirantes demócratas a la Casa Blanca Barack Obama y Hillary Clinton, así como el republicano John McCain, exigieron también al régimen cubano la liberación de todos los presos políticos y una transición hacia la democracia.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) , José Miguel Insulza, afirmó desde México que tras la renuncia de Castro espera un cambio interno en Cuba a partir del “diálogo democrático y pacífico” .

Publicado en:

el pais

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