Se abre paso a reformas graduales en la isla
La Habana. La jubilación política del líder Fidel Castro puede abrir en Cuba una página de reformas económicas graduales, dentro de las fronteras del socialismo y bajo la mirada de su hermano Raúl, dijeron analistas. Castro, aquejado de una enfermedad intestinal no revelada, se despidió del poder después de casi medio siglo. 
El general de 76 años ha aclarado que, haga lo que haga, no traicionará el proyecto político edificado por su hermano desde la revolución que lo llevó al poder en 1959.
Economistas en Cuba no esperan reformas económicas del tipo estructural en el corto plazo, sino quizás cambios secundarios paulatinos en sectores como la agricultura.
Para Phil Peters, un experto en Cuba del Lexington Institute en Washington, el alcance del retiro de Castro es aún incierto.
“Pero sus ideas ortodoxas perderán probablemente fuerza ante un Gobierno que está buscando soluciones a enraizados problemas económicos creados por centralización y planificación excesiva, sin mencionar la falta de libertad económica”, dijo.
Desafíos económicos
Oficialmente, la economía cubana creció 7,5 por ciento en 2007. Las principales fuentes de ingresos de divisas de Cuba son el turismo y la venta de servicios médicos y educativos, además las exportaciones de níquel.
Pero, muchos dicen que el crecimiento estadístico no se refleja en sus mesas, que deben llenar con alimentos importados vendidos en una moneda dura 24 veces mas cara que los pesos que reciben del Estado.
Desde que asumió provisionalmente el poder el 31 de julio del 2006, Raúl ha despertado las expectativas de mejoras en el nivel de vida de los cubanos.
“Todos quisiéramos marchar más rápido, pero no siempre es posible”, dijo a fines del 2007 ante el Parlamento.
Una de sus prioridades es reactivar la agricultura para poner más comida en la mesa de los cubanos y ahorrarle al país cientos de millones de dólares en importaciones.
Sugirió, además, que acabará con un “exceso de prohibiciones” y, aunque no aclaró a qué se refería, muchos interpretaron que se dispone a simplificar los trámites migratorios e incluso liberar el mercado inmobiliario y de automóviles.
Otras reformas económicas de mayor calado, dicen analistas, no serán posibles mientras viva Fidel, que pese a su salida del poder mantiene la jefatura del gobernante Partido Comunista y una enorme influencia.
Aún a regañadientes, Cuba abrió en la década de 1990 ciertos espacios a la iniciativa privada y la inversión extranjera, para paliar la severa crisis económica desatada por la desintegración de la Unión Soviética, su antiguo benefactor.
A medida que la crisis fue quedando atrás y Cuba levantó cabeza con ayuda del crudo barato enviado por el presidente venezolano, Hugo Chávez, Fidel Castro volvió a centralizar la economía.
Raúl Castro ha promovido en los últimos meses un profundo debate sobre los problemas de la economía socialista y admitió, por ejemplo, que los sueldos estatales son insuficientes.
UE lista para explorar
La Unión Europea señaló que estaba lista para buscar vías para retomar los vínculos con Cuba, que estuvieron largamente congelados bajo el mandato de Fidel Castro, “Reiteramos nuestra voluntad de entablar con Cuba un diálogo constructivo”, dijo el portavoz de la Comisión de Ayuda de la Unión Europea (UE) Louis Michel en un comunicado de prensa en el que especificó que Michel planea visitar la isla el 6 y 7 de marzo.
El Ejecutivo de la UE tomó nota de la decisión de Castro de no buscar su reelección, pero se negó a hacer comentarios sobre la declaración, agregó.
Por otra parte, una portavoz del presidente de Eslovenia de la UE dijo que el bloque de 27 miembros permanecía dispuesto “a tantear las posibilidades de retomar el diálogo político” con La Habana.
Las relaciones entre la UE y Cuba se rompieron en 2003 cuando Bruselas congeló los contactos diplomáticos luego de que La Habana arrestara a 75 disidentes, muchos de los cuales habían sido invitados a recepciones en embajadas europeas.
Sin sorpresas
Castro se apartó temporalmente del poder el 31 de julio del 2006 tras una operación intestinal que lo tuvo, según dijo, al borde de la muerte. No aparece en público desde entonces. Su despedida del poder no pareció tomar a los cubanos por sorpresa.
Muchos cubanos esperan que las nuevas autoridades adopten medidas para mejorar la calidad de vida en un sistema donde el Estado paga los salarios en pesos y vende productos importados en una moneda dura 24 veces más fuerte.
“Para mí todo va a seguir igual mientras el gobierno no haga los cambios que tiene que hacer en el país”, comentó un músico a la salida de un cabaret en la madrugada de La Habana.
Muchos creen que Raúl, un militar con imagen de pragmático, podría resucitar la economía sin abandonar el modelo socialista edificado por su hermano. La figura de Fidel Castro continuará, sin embargo, en las bambalinas del poder.
Su renuncia a la presidencia no impide que sea elegido como miembro del Consejo de Estado o desempeñe en el futuro el papel de un veterano estadista. Castro mantendrá asimismo una gran influencia política desde su puesto de primer secretario del gobernante Partido Comunista.
Desde ahora, dijo en su mensaje, seguirá escribiendo ensayos en la prensa, como desde hace casi un año. “No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título “Reflexiones del compañero Fidel”", añadió.
Los exiliados cubanos en Miami, bastión de la más furiosa oposición, no esperan cambios tras el anuncio de Castro. En el mensaje publicado el martes, Castro no sólo renuncia a la presidencia sino también al cargo no electivo de Comandante en Jefe que ostenta desde sus días de guerrillero. No quedó inmediatamente claro quién lo asumirá.
Bush quiere transición democrática
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que espera que el retiro del líder cubano Fidel Castro marque el comienzo de un período de transición democrática en Cuba.
“Creo que el cambio de Fidel Castro debería dar inicio a un período de transición democrática”, Bush dijo que el primer paso debería ser la liberación de prisioneros políticos, y que la comunidad internacional debe trabajar con los cubanos para comenzar a construir instituciones necesarias para la democracia.
Las relaciones entre Washington y La Habana han sido hostiles desde que Castro asumió el poder en 1959 y comenzó a dirigir a la isla por una vía que se alineó con la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Estados Unidos ha mantenido un embargo económico a Cuba por más de cuatro décadas para tratar de aislar a Castro.
El Gobierno de Bush celebró la enfermedad de Castro y su salida provisional del poder durante el verano del 2006, pero desde entonces no esperó grandes cambios bajo el mandato de su hermano Raúl Castro.
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